Situado en el punto más bajo de la tierra, a 400 metros bajo el nivel del mar, el Mar Muerto se puede considerar la primera zona termal explotada por el hombre, apreciada ya por Cleopatra y por la Reina de Saba. Ya entonces se sabía que un tratamiento a base de sales y algas regala belleza a la piel y la ayuda a lucir perfecta: esto es posible gracias a un proceso de ósmosis que favorece la eliminación del exceso de líquidos. Es el alto porcentaje en minerales presentes en el agua lo que hace que este gran lago salado sea tan original.

